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lunes, 20 de junio de 2016

Remake de "El DIARIO" parte 1

Hola lectores de mi blog, yo sé que soy un mentiroso por poner que publicaré mas seguido, la verdad ahora solo me dejaré llevar así como hoy lo hago con esta re edición de mi historia escrita en colaboración con Indira (una antigua amiga de mi blog Rip) .

L razón fue que al verla me quedaba con tantos detalles sin  mm no sé muy secos y bueno esto se debe a que yo tenia me parece 15 o 14 años y estaba  apenas empezando en todo esto, ahora ya con un poco más de experiencia decidí realizar esto, espero que lo disfruten y bueno no sé enojen si no es nada bueno pero es hora de traer la old school a las tg caps, la comunidad en español se va perdiendo y yo personalmente leo los blogs en ingles que me han servido de inspiración para seguir, bueno, disfruten  de nuevo esta aventura


Todas las mañanas escucho una voz que me ordena hacer cosas que yo no quiero y es natural porque proviene de la persona que me dio a luz, afortunadamente o no para mi, en ocasiones pienso que ella es algo estricta conmigo, muchas tareas en la casa, me obliga a tomar deberes extras después de la escuela y a estudiar como loco, siempre estoy muy presionado para mi corta edad, a veces pienso que soy la salvación de mi familia y es a este punto donde quiero llegar, vivo con dos hermanos, uno mayor y el otro es menor , también con mi padre y mi madre, juntos somos una “familia feliz” aparentemente porque nadie sabe los problemas que tenemos en nosotros y es que siempre he notado un recelo de mi madre especialmente contra mi sin razón alguna, es como si mi nacimiento hubiese sido un error, en caso contrario mis hermanos son los mimados y yo odio eso, desearía que existiera alguna forma en la cual todo fuera mejor para i pero a este paso lo veo imposible,

Este día es especial para mi porque es mi cumpleaños de 15 años, por fin ya soy un año más grande para todas las cosas que quiero hacer, es un paso para la mayoría de edad y con todo lo que  he conseguido tal vez a los 18 le pueda decir sayonara a mis padres de esta horrible casa, solo que algo no me dejaba estar tranquilo conmigo mismo, podía sentí que en este día algo iba a pasar, en mis cumpleaños suelen jugarme bromas pesadas por así decirlo, no puedo esperar a saber que va a pasar este año, de verdad que no y eso es en tono de sarcasmo por si alguien no lo noto, con mi pijama puesta y a punto de abrir las puertas todo en la casa estaba tranquilo, poco a poco baje hasta el comedor y di un gran suspiro de alivio porque no había nadie en la casa, eso fue hasta que escuche una música de cumpleaños, todos se habían escondido, demonios ya tenían toda la broma lista.

-Hijo por favor ve al cuarto de invitados, te tenemos una sorpresa de invitados 
-Vamos, cada año hacen la misma rutina, podríamos no hacerla este?  Mi padre interrumpió para decirme que obedeciera a mi madre y así lo hice,  de nuevo subí las escaleras hasta el dichoso cuarto y cuando lo abrí me encontré con algo realmente raro que sobre pasó los demás años, enserio, se volaron la barda.

Lo que vi sobre la cama fue un vestido de 15 años rosa y muy largo, unos zapatos de tacón que combinaban con el vestido, un bacier con relleno push up para resaltar o hacer una imitación de senos, una peluca, pantaletas, en fin demás artículos de cuidado femenino que obviamente no me correspondía a mi usarlos, estaba tan distraído contemplando todo aquello sobre la cama que no me di cuenta cuando mi madre cerró la puerta  y lo único que me dijo fue

–Es hora de arreglarte hijita.
-Esto no es divertido mamá
-Pues te aguantas si es que quieres tú regalo real

Me tuve que aguantar, no quedaba de otra, procedí a desprender la ropa de mi cuerpo y es que me daba pena pero para mi edad parecía una niña en desarrollo, tengo el cuerpo un poco femenino, a veces me decían andrógino, curiosamente soy el único de mis hermanos que posee esta característica, es lo único que le gustaba a mi madre, tener un hijo con la delicadeza de una mujer, mi piel es muy blanca,  tengo un poco de curvas y caderas que podrían asemejarse a las de una chica en crecimiento, en la escuela recibo mucho acoso por esto siendo víctima de constantes burlas homofóbicas contra mí, aun sin pechos y un trasero normal mi cuerpo es femenino.

Mi madre me obligo a ponerme las pantaletas, tuve que hacer un gran esfuerzo para ocultar mi pene, la verdad esto no es divertido vestirse de mujer pero siempre he querido ver como seria estar feminizado totalmente, mi madre me paso el bra y con un poco de dificultad  lo pude colocar en mi cuerpo, era rosita con unos bonitos encajes y parecía ser de mi talla aunque tenía una copa algo grande, entonces ella saco relleno y lo introdujo, cuando me vi en el espejo parecía de verdad, me sentía un poco excitado esta aventura podría ser divertida por un día, vi el vestido tan lindo y me lo puse con ayuda de mi madre y me quedo perfecto, de verdad estaba pareciendo una linda quinceañera, ya solo faltaba ponerme la peluca, los zapatos de tacón que me dieron un poquito de problemas y el maquillaje, todo esto para parecer una linda princesa

-Hijo veo que lo disfrutas. Dijo mi madre con un cierto tono de burla mientras aplicaba un poco de rímel en mis ojos.
-Madre… he de confesarte que siento desagrado por esto que tú y mi padre han hecho conmigo, pero  no sé le estoy tomando el gusto, creo que por un día esto puede funcionar… creo.

Después de estar mucho tiempo batallando con el maquillaje en el cual mi madre tengo que admitir es experta, me volteo al espejo y ella vio algo en mí que me dio mucha pena

-Espero que ya no te de eso­—Refiriéndose a la tremenda erección que traía –Que feo se te ve eso hija. Me quede algo extrañado, me estaba empezando a hablar de forma femenina y todavía no me sentía cómodo de esa manera, con respecto a lo de la erección  creo que no podía hacer nada y es que era imposible con tanta belleza enfrente de mí.

-Si madre-le respondí con una miraba caris baja tratando de que se me bajara la sangre por así decirlo

Poco a poco acomodo la peluca en mi cabeza enredando mi corto cabello dentro para que no se notara, no tardo mucho y al final cuando abrí los ojos caían de mis hombros una cabellera castaña clara, lentamente subía la mirada contemplando todo en el espejo, ¡Dios mío! Pensé  esto es asombroso acaricie la peluca de cabello natura y se sentía casi como si ese cabello fuese mío, en el espejo no había otra cosa que no pudiera ser una hermosísima quinceañera posiblemente la chica más guapa que yo he visto, suena muy arrogante pero es la verdad, me considero a mi mismo la mujer más bonita de mi vida.
Me quede apreciando mi bello cuerpo, perdido en mis pensamientos aun revueltos de todo lo que estaba pasando, con mi mano acariciaba el espejo, taradeando una canción tome el vestido di una vuelta para ver como estaba de atrás, aun con un poco de trabajo por los tacones que usaba pude caminar poquito mientras me seguía maravillando por mi trasformación, mi madre me llamo.

-Hija, ya tendrás tiempo de admirar tu belleza, quedaste divina, sin duda te pareces a mi cuando era joven- Me acerque a ella para darle un abrazo
-Emmm gracias mamá.

Nos dirigimos con cuidado hacia la sala donde aguardaban mi padre y hermanos, parecían estar disfrutando de todo esto, ya me estaba imaginando el drama por el que yo pasaría, mientras bajaba mi padre tomaba fotos para el recuerdo de la fiesta, mis hermanos se burlaban de mi y mi madre casi al borde de las lagrimas por su pequeña hija de un día.

--Venga hija, quita esa cara y sonríe para las fotos—exclamo mi padre con una sonrisa.
--Si padre—le dije con un todo de amargura e incomodidad.

Yo posaba para las fotos normal, la verdad es que no me sabia ninguna de forma femenina y el solo pensar en hacerlo me daba una sensación de chiste en mi cuerpo.

-Que linda te ves hermana, nada más porque no puedo tomar fotos para mostrárselas a mis amigos jajaja--dijo mi hermano el mayor—Madre de verdad ¿No puedo sacar yo fotos?
-No y si lo haces a ti te va a tocar y ya cállense un rato no quiero escuchar a ninguno de los tres reírse de su hermana e hija—contesto mi madre en un tono de enojo

Mi papá nos pasó al comedor donde tuvimos una cena poco común por ser la fecha y mi madre se esforzó en hacer la comida desde un día antes, hizo un pavo que se veía rico, esa es mi comida favorita, aparte de ello horneo un pastel de chocolate, ya me podía saborear los manjares tan deliciosos, solo que debía de tener cuidado de no manchar el vestido, eso me imposibilitaba comer de manera cómoda, como envidiaba a mis hermanos, ellos estaba usando un trajes muy elegantes, por si fuese poco también tenia que cuidar el maquillaje puesto que si quedaba arruinado mi mamá me maquillaría otra vez, un fastidio total.

Comimos muy a gusto y al final  mamá puso el postre sobre la mesa, el delicioso pastel de chocolate, la sonrisa que saque quedo plasmada en una foto que me tomo papá de sorpresa, a mis hermanos ya no les hacia tanta gracia mi situación y lo único que ellos querían era su trozo para irse a hacer sus cosas y salir a no sé donde, mamá puso las velitas, 15 para ser exactos, una por cada año de vida y en este caso 15 primaveras como comúnmente se dice a las jóvenes quinceañeras en mi país, cuando las prendió y empezaron a cantarme las mañanitas tenía que pedir un deseo, yo pedí lo de cada año, y eso es poder ser feliz de verdad, encontrar un lugar donde yo realmente pueda ser quién soy en realidad, que el destino me lleve al éxito personal, no pido nada más.

-Apaga las velitas y pide tu deseo hija, ya casi se terminan-dijo me madre con alegría en su cara animándome a soplar las velitas,
-Uno, dos y tres—sople tan fuerte como pude para apagarlas todas de un sentón—listo mamá ya pedí mi deseo.

Yo solo espero que este año se haga realidad, procedí a morderlo y como es clásico mis hermanos trataron de aventarme al pastel pero mi mamá los detuvo, hasta salieron regañados, sin duda ahora yo tenía una preferencia enorme sobre  ellos pero no me puedo acostumbrar, esto solo va a ser por un día, mi padre salió al patio y entro con unas cajas como de regalo, se veían bonitas y decoradas.

--Hija este estos son tus regalos, ábrelos y espero que te gusten.-- Se acerco a mi y los puso en la mesa, yo elegí uno que parecía ser algo grande y cuando destape la caja solo vi algo que no me dejo muy contento y tampoco me dio risa.
-¿De verdad papá? ¿Un  estúpido vestido?—claro que yo me molesté, pensé que me darían algo de verdad bueno.
-Hija, es para que lo uses si quieres--se empezó a reír o bueno soltar unas carcajadas-abre el siguiente, vamos
-Vale, pero no quiero que sea otra broma—este era una caja más o menos chica pero alargada y tampoco me costó trabajo abrirla, pero la decepción era igual—esto no es algo gracioso, arruinaron lo único bueno de este día.
-Ya ya tranquila hija, estos son los regalos de juguete, tú padre y yo te queríamos dar la sorpresa pero te  ¡Comparamos un carro! Amor.- En ese momento sentí tanta felicidad que los abrase de la emoción y lo mejor es que pude ver la cara de mis hermanos de envidia, lo sabía, este sería mi año y con esto demuestro que soy el favorito de la familia.
-Solo necesitas aprender a manejar y listo tendrás tu carro cielo.
-Claro que aprenderé mamá, de verdad muchas gracias a los dos, los quiero mucho--con lagrimas en mis ojos no los podía dejar de ver.

Cuando me pude quitar de ellos Salí a ver mi carro y era bonito, no era del año claramente pero el color negro me gustaba mucho, ya podía imaginar cuantas chavas iba a conquistar con él y los lugares a donde podría ir con mis amigos. El día se terminaba y las horas volaron, ya estaba obscuro y venía siendo hora de deshacerse de este maldito vestido y alistar mis cosas para entrar a la escuela mañana, me sentía tan nervioso, este sería un nuevo cambio, una nueva etapa, la preparatoria sin duda seria mi mejor etapa.

Cuando me quite todo lo del vestido y con ayuda de mi madre a remover el maquillaje me puse mi pijama, ahora si me sentía ya un poco más cómodo, después de pasar tanta vergüenza hoy con mis padres y hermanos, todavía quedaba una sorpresa pendiente y esa era mi último regalo de cumpleaños, mi madre se acerco con una cajita en las manos

--Bueno hijo esto ya no te lo pude dar mientras estabas hermosa jajaja- Aun seguía con su risa tonta pero eso no causo nada en mi, seguía con una expresión de indiferencia.
-¿Qué es madre?
-Pues ábrelo, espero que te guste—me miro por unos momentos mientras se estiraba por el sueño que sentía, creo que ya estaba algo cansada mi mamá—Bueno iré a dormir, mañana será un gran día para ti, mi niño grande, duerme bien y no te desveles.


Salió de mi cuarto mientras yo abría el regalo, no fue tanta mi emoción al ver un estúpido diario, esto seguía siendo un regalo de chicas, no era suficiente con el vestido y los zapatos, ahora también un diario, supongo que de algo me serviría, tome una pluma de mi escritorio y escribí en el diario “Hoy para mi fue un día de mierda, diario no te ofendas pero ya no quiero ser marica”, mágicamente me sentí mejor, lo deje botado en un rincón y me dispuse a dormir en las sabanas calientitas de mi cama, caí en un sueño profundo y sumamente cómodo…  


Hasta la siguiente parte amigos.

4 comentarios:

  1. Debo admitirlo, la historia del diario me gusto, pero su remake es de las mejores cosas que he leído, ojalá acabes esta historia y no pierdas ese grandioso estilo que ahora traes y mucha suerte

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  2. haz echo que me ataque la nostalguia, lei tu historia del diario cuando la publicase la primera vez, y probocaste que revivieran gratos recuerdos; espero termines el remake, estoy ansioso

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  3. Espero y le continúes la historia esta muy buena

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